La creatividad al servicio de las empresas

La creatividad al servicio de las empresas

¿Se valora actualmente la creatividad como seña para conseguir la diferenciación? ¿Están las organizaciones concienciadas ante los nuevos retos? Irene López, responsable del departamento en Ideanto con más de diez años de experiencia en el sector, nos habla sobre la importancia de esta función y el valor añadido que aporta a las empresas en la actualidad.

 

Para conocer un poco más sobre esta figura, ¿cuáles son las principales funciones del creativo?

En un momento en el que recibimos cada día miles de impactos publicitarios y no nos detenemos a ver o leer nada que nos ocupe más de un minuto, nuestra función es darle forma al mensaje que el cliente quiere comunicar para convertirlo en algo atractivo, que genere interés y mueva al que lo recibe. Ya sea comprando, siguiendo a la marca o canjeando un cupón, de lo que se trata es conseguir que se produzca esa reacción.

 

Dada la evolución de la publicidad en los últimos veinte años, sobre todo, por la inclusión de los medios digitales, ¿cuáles han sido los cambios más significativos dentro del sector?

El cambio fundamental ha sido el papel del consumidor, que ha pasado de ser un mero espectador a ocupar un lugar activo y fundamental en la comunicación, participando, opinando e interactuando con la marca. Eso, unido a la multiplicación y diversificación de los medios, ha hecho que el concepto de “mensaje publicitario” haya cambiado totalmente.

 

Muchos son los servicios que las empresas tienen ya a su alcance para mejorar su marca. ¿Podrías citar algunos básicos?

La ventaja con la que juegan ahora es disponer de los medios para conocer, casi en tiempo real, la efectividad de sus campañas y lo que opinan los consumidores de sus productos, permitiendo rectificar o reorientar sus objetivos de forma más ágil. Por otro lado, las herramientas permiten segmentar mejor las comunicaciones ofreciendo la posibilidad de conocer mejor a las personas que están al otro lado y hablarles de aquello que sabemos que pueda interesarles, obteniendo un impacto útil.

 

¿Consideras que la organización actual otorga protagonismo a la creatividad dentro de su estrategia o piensas que aún queda mucho por hacer?

Creo que los empresarios se están dando cuenta de que haciendo lo de siempre, ya no consiguen los mismos resultado. Y, por otra parte, como consumidores ven lo que hacen otras marcas y quieren hacer lo mismo. El problema es que, en muchos casos, no disponen de los conocimientos necesarios para valorar el trabajo y desconfían de los resultados. En definitiva, estamos avanzando, pero aún queda mucho trabajo por hacer.

 

Ser creativo y tener “ideas revolucionarias” no es nada fácil. Estas virtudes, ¿se aprenden con la experiencia o es algo más bien innato?

Como todo, la experiencia te da muchos recursos para tener buenas ideas con cierta facilidad pero, desde mi punto de vista, detrás de una “idea revolucionaria” hay un cliente que ha confiado en los profesionales que trabajan para él y les ha dado los medios necesarios para hacerlo, que no son otros que información, tiempo y presupuesto. Algo que, por desgracia, es menos frecuente de lo que nos gustaría.

 

Estudiaste la licenciatura en Publicidad y Relaciones Públicas, ¿consideras que está la universidad adaptada al entorno laboral para preparar puestos como el que desempeñas? 

Cuando yo estudié, aún no tenían tanta presencia como ahora los medios digitales existiendo un panorama totalmente diferente. Mi impresión en aquel entonces era que la universidad no contaba con los recursos técnicos y audiovisuales suficientes para que sacásemos el máximo provecho de lo que nos querían enseñar. Por otra parte, siendo una profesión tan práctica, eché en falta que algunos de los profesores tuvieran más experiencia profesional en agencia.

 

¿Qué consejos les darías a quienes quieran dedicarse a esta profesión? 

Que siempre se pongan en el lugar de la persona a la que quieren que llegue esa comunicación, se pregunten si les haría reaccionar y se respondan con sinceridad. Que nunca intenten convencer con algo que no les convence a ellos. Que no se queden con la primera idea por mucho que les guste porque, aunque parezca imposible, una vuelta más puede marcar la diferencia. Y, por último, que cuando tengan una idea brillante la guarden hasta el día siguiente y, si entonces sigue siendo brillante, la presenten.

 

Descubre más contenidos interesantes aquí y síguenos en Facebook, Twitter, Pinterest y Linkedin. También puedes suscribirte a nuestro canal de Youtube desde aquí.