Los presupuestos más tecnológicos de la historia de España

Seguramente este habría sido el titular que le hubiera gustado ver al equipo que preparó la acción de prensa en que se presentaron los Presupuestos Generales del Estado utilizando un código QR. Aunque hay que reconocer que tuvo su repercusión, también quiero señalar que han demostrado que los asesores tecnológicos de Moncloa “han escuchado campanas y no saben dónde”.

Antes de explicar nuestras razones vaya por delante nuestra felicitación al ministro Montoro por ayudar a dar conocer al gran público esta tecnología. Muchos la habían visto pero pocos habían hablado de ella y gracias a esta puesta en escena mucha gente comentó en los días siguientes sobre “los cuadraditos negros”.
Dicho esto, pensamos que los asesores gubernamentales deben estar a la última, pero ¿No es estar a la última hacer lo que no había hecho nadie en España? Pocas cosas se han presentado por los medios de comunicación con QR Codes, y además, menos tuvieron la repercusión del ministro Montoro.

Pero desde hace un tiempo lo novedoso no es lo que sale en la tele. Los medios de comunicación han ido perdiendo protagonismo desde que Internet se fue convirtiendo en un gran “mass media”.

En la red se lleva hablando de este tema muchos años, con muy buenos artículos también producidos por periodistas digitales y por comunicadores aficionados, algunos con mejor fortuna que otros. No obstante es ser muy radical quitarle protagonismo al ministro porque en la red se hablen de temas tecnológicos más que en los medios tradicionales. Nuestras razones para decirlo son dos.

Personalización del QR
Un código QR tradicional es bicolor, son cuadrados negros sobre fondo blanco. No obstante desde hace tiempo podemos personalizar nuestros códigos QR con colores y hasta la inclusión de logotipos concentrando en ciertas partes las zonas de error de lectura.
Que nuestros códigos QR sean identificados a simple vista con nuestra empresa es tan obvio como decir lo mismo de la web, tarjetas de visita, cartelería exterior o cualquier elemento que forme parte de la imagen corporativa de la compañía.
Ese código Qr debería haber estado personalizado en colores y logotipo institucional porque la tecnología lo permite hace tiempo (consulta algunos de nuestros ejemplos).

Destino poco apropiado
Aunque en la cadena de montaje de Japón donde se empezaron a utilizar los códigos QR el destino y la utilidad estaban claros, hoy parece que los que se aventuran en el nuevo campo del QR Marketing están un poco liados.

Las campañas de publicidad con códigos QR para el gran público se hacen a través de SmartPhones con escáneres de QR Codes. Por tanto el destino final del código QR es el propio móvil. Si realizamos una acción de marketing con QR cuyo contenido no esté optimizado para dispositivos móviles, estamos fallando entre la relación de medio y soporte, con el consiguiente deterioro de la campaña.
Y esto es precisamente lo que echamos de menos en el destino del código QR del ministro. Nos llevaba a una web que no estaba optimizada para dispositivos móviles. Así que le felicitamos por ser el primero, pero le animamos a que para la próxima vez se mejore en estos detalles.

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